Mexicali, B. C.

Mexicali, B. C.
Mexicali, B. C. México

jueves, 30 de agosto de 2018

CACHANILLA, UNA PLANTA QUE DIO ORIGEN A UNA CIUDAD.



Nombre común: Cachanilla (Arrowweed en Estados Unidos)
Reino: Plantae
Orden: Asterales
Familia: Asteraceae
Género: Pluchea
Especie: P. Sericea
Nombre científico: Pluchea Serícea

Floración de la cachanilla entre los meses de marzo y julio
Es un arbusto endémico del noroeste de México, especialmente en la zona que cubre la parte final del río Colorado antes de su desembocadura en el golfo de California. Produce varas o ramas largas que producen pequeñas hojas de color verde grisáceo cubiertas de pequeños pelillos que al recibir la luz del sol en cierta posición reflejan un tono plateado, florece entre los meses de marzo a julio. Es una planta perenne de climas áridos y extremos, que soporta los más de 50 grados centígrados que son muy comunes en los veranos y varios grados bajo cero en los invierno del Valle de Mexicali.

Padre Eusebio Kino
Eusebio Kino, misionero jesuita de origen italiano, fue el primer explorador que tuvo contacto con los indios kiliwas y cucapá que poblaban la zona noreste de Baja california en la rivera del río colorado, específicamente lo que comprende el municipio de Mexicali. Su exploración comprendió  Sinaloa, Sonora y Baja California iniciando el 14 de marzo de 1687 hasta su muerte el 15 de marzo de 1711.

Posteriormente en diciembre de 1775 arribó por estas tierras Juan Bautista de Anza en su segundo viaje buscando establecer una ruta terrestre entre Sonora y la costa del Pacífico. En el relato de este viaje hace referencia al lugar que hoy es Mexicali "Llegamos a una barranca seca donde encontramos bastedad de leña que nos ayudó a defendernos del gran frío que hacía".
Ruta de la expedición de
Juan Bautista de Anza
Juan Bautista de Anza

Cachanilla en zonas desérticas
A finales del siglo XIX el gobierno de la república, con el fin de desarrollar la agricultura, otorga las primeras concesiones de tierras en el Valle de Mexicali. El 14 de marzo de 1903 se nombró como primera autoridad al señor Manuel Vizcarra designado Juez Auxiliar de Paz en el poblado Los Algodones. Esta fecha  es considerada oficialmente la fundación de la ciudad de Mexicali (La denominación de la ciudad se formo de las palabras MÉXIco y CALIfornia).  

Choza de indígenas del Valle de Mexicali.
Se aprecia el acopio de cachanilla.

La cachanilla que florecía en las riveras del río Colorado y en zonas tan áridas que parece imposible su supervivencia, era utilizada por los indígenas de la zona desde miles de años antes de la llegada de los primeros colonizadores para fabricar flechas, también era utilizada como medicamento, sus raíces como alimento y por supuesto para construir las chozas donde vivían.

Indígena cucapah, rodeado de cachanilla
Una casita "moderna" de madera rodeada de
chozas de cachanilla a principios del siglo XX













Los primeros pobladores, conocidos como pioneros, al no tener a la mano ningún otro material de construcción también utilizaron la Cachanilla para construir sus casas que les dio protección contra los inclementes rayos del sol, la utilizaron así mismo para cercar sus propiedades y como combustible para la preparación de sus alimentos. Sin esta planta la subsistencia de los pioneros hubiera sido imposible.

Cachanilla utilizada en la construcción de la represa Clark 1906
En el río Colorado.
Así fue que Cachanilla se convirtió en sinónimo de Mexicalense y por lo tanto en gentilicio de sus habitantes. Significa la resistencia de los pioneros para sobrevivir en tierras inhóspitas.
Monumento a los pioneros cachanillas ubicada en el
centro cívico de la ciudad de Méxicali. 

Puro Cachanilla, canción compuesta en 1960 por Antonio Valdez Herrera se convirtió en un himno popular para los Mexicalenses. De esta manera exalta  la canción “Yo soy puro Cachanillas, orgulloso y cumplidor”. En Youtube, Puro Cachanilla interpretada por Vicente Fernandez









Adolfo Camacho Gómez

sábado, 18 de agosto de 2018

EL ESTADISTA DEBE APARECER YA.

Proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional
de la ciudad de México
Andrés Manuel López Obrador, presidente electo de México para los próximos seis años, insiste en hacer una consulta popular para decidir si se continúa o no la construcción del nuevo aeropuerto de la ciudad de México.

Durante toda su campaña, López Obrador,  una y otra vez manifestó que cancelaría la construcción del nuevo aeropuerto. Pero casi al final de su campaña, tal vez por consejo de sus asesores en el sentido que sería una barbaridad cancelarlo, flexibilizó su posición y propuso la consulta popular como una posible solución. También propuso, en caso de continuar la construcción del aeropuerto, que la inversión corriera a cargo de la iniciativa privada y recibiera a cambio la concesión de su operación.

Dicha consulta se realizará en dos fases. La primera consiste en recabar la opinión de expertos y organizaciones de la sociedad civil. La segunda será al pueblo en general, sobre lo cual insiste López Obrador, será la definitiva, porque en su opinión el pueblo es sabio y no se equivoca. Solo que hay innumerables pruebas en la historia universal que demuestran que el pueblo bueno si se equivoca. Pero aquí hay una razón indiscutible, la mayoría del pueblo bueno no tiene la más remota idea de ingeniería civil, aeronáutica o flujos financieros.

En principio hay una insensatez en el procedimiento, ya que la mayoría de las opiniones  de los expertos y de las organizaciones civiles versadas en el tema son favorables a la continuación de la construcción. Por otra parte, López Obrador, da la impresión que espera que la consulta popular le favorezca y sea negativa a la construcción. Es decir, si lo último va a prevalecer sobre lo primero, no tiene sentido recabar la opinión de los expertos. 
  
Pero ¿Cuál es el motivo de la insistente negación de López Obrador? En mi opinión no es la erogación que tendría que hacer el gobierno, ya que se ha demostrado que la operación del nuevo aeropuerto será altamente rentable. Lo que parece incentivar a López Obrador es el hecho que ésta magna obra no será un galardón para él, ya que fue promovida por el actual presidente de México, Enrique Peña Nieto, y que sin duda pasará como una obra muy relevante en la historia.

En contraposición López Obrador proyecta construir una gran refinería de petróleo, un ferrocarril trans-ístmico y últimamente un ferrocarril que circunvale la península de Yucatán, solo que,  contrario al aeropuerto, algunos expertos dudan de la rentabilidad de estos proyectos. Todas estas obras, cuando menos en lo que se ha dado a conocer, serán construidas con dinero del erario público, pero sin ninguna consulta popular. Aquí se aprecia un sesgo de inequidad, ¿Porqué en un caso si y en otros no?

En cuanto a la consulta popular, cuando menos hasta ahora, López Obrador no ha dicho como se haría. La única consulta válida constitucionalmente es la que hace el Instituto Nacional Electoral (INE) y este solamente la puede organizar en coincidencia con elecciones generales. Cualquier otra consulta, sea telefónica o encuesta no tendría ningún valor vinculante, salvo para López Obrador, que ya con todo el poder en sus manos la haría prevalecer.

Tenemos aquí un presidente electo que en su terquedad de no dar crédito al presidente saliente insiste en cancelar la continuación de la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la ciudad de México. Tal vez, al interior, reciba el respaldo de quienes le dieron su voto, pero a cambio haría un ridículo de proporción mundial y acarrearía un descrédito internacional para México. 

Yo espero de verdad que Andrés Manuel López Obrador, presidente, deje de lado sus egos, tome las riendas del proyecto, le ponga su sello personal  y no permita que las ambigüedades desfiguren la imagen de estadista que debe ser. 


Adolfo Camacho Gómez